TECNICAS DE CAMUFLAJE

El hide, todos sus secretos, como trabajar a escasos metros de la fauna salvaje
SUMARIO

  • Para fotografiar un animal del tamaño de una perdiz con una focal de 500 mm., el fotógrafo para conseguir llenar el encuadre con ésta, tendrá que tenerla a unos cinco metros.
  • En poco más de un metro cuadrado, pasaremos unas doce horas procurando ser lo más silencioso posible y con la atención siempre puesta en lo que sucede en el exterior.
  • Un estudiado equipamiento en función de la situación hará más llevadera nuestra estancia en el hide.
  • El silencio en el hide será uno de nuestros mejores aliados en el hide, ya que así no alertaremos a la fauna salvaje.
  • Minimizar los movimientos de la lente es una clave para tener éxito en las sesiones de hide.

En un país donde la presión cinegética provoca un miedo innato de los animales al hombre, debido a la persecución de un gran número de especies, hace que la fauna salvaje sea bastante recelosa a dejarse fotografiar.
Muchas veces, es injustamente comparada la caza de carácter cinegético con la caza fotográfica, siendo totalmente diferentes, tanto en el lance como en el desenlace final. Un ejemplo, si nuestra intención es fotografiar una perdiz, mientras que un cazador con su escopeta puede abatirla con un poco de pericia a cuarenta metros, un fotógrafo con una focal de 500 mm. para fotografiarla a fotograma completo, la tendría que tener a apenas cinco metros, ¿cómo hacemos para acercarnos tanto?
En los siguientes dos capítulos explicaremos cómo acercarnos a la fauna o como hacer que ella se acerque a nosotros, qué materiales emplearemos o cómo debemos de comportarnos en la espera. Siempre con el máximo cuidado del ambiente en el que trabajamos y con el mayor respeto hacia los sujetos que fotografiamos, todo ello, con la esperanza de ayudar a todo fotógrafo iniciado en estas lides, abriendo así una etapa de nueva proyección fotográfica.Ç

 

foto3QUÉ ES UN HIDE
Hide, escondite, blind, chozo… llamado de múltiples maneras por los fotógrafos de naturaleza, se asemeja a una tienda de campaña, generalmente mimetizada, donde se realizan esperas. Tiene que estar colocado en un lugar estratégico y el fotógrafo introducido en él, camuflando así al fotógrafo y a su equipo, y permitiendo que la fauna sea menos recelosa al pasar por allí o al acudir a comer, bañarse etc…, pasando el fotógrafo desapercibido, en parte, para así llevar a cabo nuestro cometido, el fotografiar a la especie deseada.

EL HIDE Y SUS VARIACIONES
Hay tantas clases de hides como situaciones podamos plantearnos y podamos imaginar, por lo que mencionaremos las clases más frecuentes a modo de orientación:
Hide convencional: de todas las disciplinas fotográficas en la naturaleza, y más concretamente en la de fauna salvaje, el equipo anexo al material fotográfico, adquiere una vital importancia y no debemos escatimar en éste, pues quizás, el hide sea tan importante como la cámara, el objetivo y el trípode.
De todos los tipos de hide, es el más utilizado para la mayoría de situaciones y es básicamente una tienda de campaña mimetizada.
Existen varias casas comerciales que los distribuyen en una gama de precios que oscila entre los 80 y los 400 euros.foto2 Éstos varían en función de los materiales y no debemos fiarnos de comprar un hide sólo por su precio atractivo, si no que debemos ser conscientes de nuestras necesidades y fijarnos en los materiales empleados para su construcción. De nada nos valdría comprar un hide que sea ligero y construido de un material liviano, si luego lo necesitamos para montar en una zona ventosa, no haría otra cosa que ahuyentar a nuestros motivos con las ráfagas de viento haciendo silbar al hide.

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CÓMO HA DE SER NUESTRO HIDE
Aunque parezca obvio, vamos a repasar qué propiedades ha de tener un hide a fin de ser eficaz en el medio.
Lo primero y fundamental, es aconsejable que sea de un color discreto con el medio, no necesariamente ha de ser un color mimetizado, quizás, con un verde oliva nos es suficiente y nos va a resultar muy adecuado si luego pretendemos taparlo con redes o con vegetación.

Seguidamente hay que comprobar que el material del que está formado sea totalmente opaco, ya que si fuera translucido, con el sol a la espalda proyectaríamos una silueta en el interior de éste, alertando a la fauna.foto4
Tenemos que asegurarnos que la tronera o troneras (agujero por donde asomaremos los objetivos) sea lo bastante grande para que entre nuestra lente y que podamos moverla sin que se resienta todo el hide, pudiendo alarmar una vez más al sujeto en cuestión.
Si vamos a trabajar en zonas donde las precipitaciones son frecuentes, procuraremos que sea lo más impermeable posible y que con una cantidad elevada de agua o nieve no se nos hunda el techo, ya que no hay nada más desagradable que una sesión de doce horas de hide con goteras o con un techo que rozamos con la cabeza cada vez que nos incorporemos hacia la cámara, produciendo así ruido y movimiento no deseados.
Otra opción, si pretendemos economizar, es comprar nosotros la tela adecuada y hacer un armazón con varillas metálicas, siempre procurando tener en cuenta las premisas anteriormente citadas. Comprado o casero, ambos desarrollaran la misma función y han de tener los mismos requisitos si queremos tener éxito en nuestras jornadas fotográficas.

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